En 1789 Francia era una monarquía absoluta, con una sociedad dividida en tres estamentos: clero, nobleza y Tercer Estado. La crisis financiera y las malas cosechas llevan a Luis XVI a convocar los Estados Generales, que no se reunían desde 1614. El Tercer Estado, que representaba a la gran mayoría, se proclama Asamblea Nacional (17 de junio) y jura no separarse hasta dar una Constitución a Francia. El 14 de julio el pueblo de París toma la Bastilla. En agosto la Asamblea abole los privilegios feudales y aprueba la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. En octubre el rey es llevado de Versalles a París.
La Asamblea reorganiza el país: en 1790 sustituye las antiguas provincias por departamentos de tamaño parecido, con gobierno propio, y confisca las tierras de la Iglesia. La Constitución de 1791 convierte a Francia en una monarquía constitucional, en la que el rey comparte el poder con una asamblea elegida. En junio de 1791 Luis XVI intenta huir al extranjero, pero es detenido en Varennes y devuelto a París, lo que destruye la confianza en él. Ese mismo año Aviñón y su territorio, que pertenecían al Papa, se anexionan a Francia.
Los monarcas europeos ven con temor la Revolución. En abril de 1792 Francia declara la guerra a Austria, a la que se une Prusia. Tras la invasión austro-prusiana, el pueblo de París derroca al rey (10 de agosto) y los franceses frenan al enemigo en Valmy (20 de septiembre). Al día siguiente se proclama la República. Los ejércitos franceses ocupan Bélgica tras vencer en Jemappes y se anexionan Saboya y Niza. Luis XVI es ejecutado el 21 de enero de 1793. Gran Bretaña, España, las Provincias Unidas y otros estados se unen entonces a Austria y Prusia en la Primera Coalición contra Francia.
Frente a la invasión y a las revueltas internas, la Convención forma el Comité de Salud Pública, dominado por Robespierre, y decreta el reclutamiento masivo de los franceses. Estalla la sublevación de la Vendée, de campesinos católicos y monárquicos, y se rebelan ciudades como Lyon, Marsella y Tolón, que son sometidas. Es el periodo del Terror: tribunales especiales y la guillotina eliminan a miles de supuestos enemigos de la Revolución. Los ejércitos republicanos vencen en Fleurus (junio de 1794) y ocupan Bélgica. El 27 de julio (9 de termidor) Robespierre es derrocado y ejecutado.
Tras el Terror, la burguesía moderada redacta una nueva Constitución (1795) y el poder pasa a un Directorio de cinco miembros. Francia firma la paz con Prusia y con España (1795) y sus ejércitos siguen ganando: Bélgica se incorpora a Francia y se ocupa la orilla izquierda del Rin. En Italia, el joven general Napoleón Bonaparte derrota a los austriacos (1796-97) y por el Tratado de Campo Formio (octubre de 1797) Austria acepta las conquistas francesas y recibe Venecia. Francia crea «repúblicas hermanas» en los territorios ocupados: Bátava, Cisalpina, Ligur, Helvética y Romana. En 1798 Bonaparte invade Egipto y en 1799 se forma una Segunda Coalición. El 9 de noviembre de 1799 (18 de brumario) Napoleón da un golpe de Estado y acaba el Directorio.
Cada botón muestra una etapa de la Revolución francesa: del Antiguo Régimen a la toma de la Bastilla (1789), la monarquía constitucional (1790–1791), la guerra y la República (1792–1793), la Convención y el Terror (1793–1794) y el Directorio con las repúblicas hermanas (1795–1799). Las estrellas marcan los acontecimientos clave y las flechas, las campañas militares y la fuga del rey.