Cada botón muestra una etapa de la historia de América antes de la llegada de los europeos: las primeras civilizaciones, los mayas, el Imperio azteca, el Imperio inca y un panorama general de los pueblos de América hacia 1492.
En América surgen grandes culturas mucho antes de la llegada de los europeos. En Mesoamérica (el centro y sur de México y parte de Centroamérica) los olmecas, desde 1200 a. C. en la costa del Golfo de México, levantan los primeros centros ceremoniales. Después florecen los zapotecas de Monte Albán, la gran ciudad de Teotihuacan (con su Pirámide del Sol) y los mayas, que dejan ciudades, templos y un calendario y una escritura propios. Estas culturas no existieron todas a la vez, sino en momentos muy distintos.
En los Andes centrales surgen otras culturas sin relación directa con Mesoamérica. Chavín, desde 900 a. C., es el primer gran centro religioso. Después los moches levantan pirámides de adobe en la costa norte de Perú, los nazcas dibujan sus famosas líneas en el desierto, Wari crea un estado en la sierra y Tiwanaku, cerca del lago Titicaca, domina el altiplano. Todavía no existía el Imperio inca: llegará mucho después. Estas culturas se sucedieron a lo largo de casi dos mil años.
Los mayas ocupan el sur de México, Guatemala, Belice y parte de Honduras. No forman un imperio, sino muchas ciudades-estado independientes que a veces se alían o guerrean, como Tikal, Calakmul, Palenque y Copán. Son grandes astrónomos y matemáticos y escriben con jeroglíficos. Entre los siglos VIII y X se abandonan muchas ciudades de las tierras bajas del sur, por causas que se discuten (sequías, guerras, agotamiento de la tierra). Después, en el norte de Yucatán, brillan Chichén Itzá, Uxmal y Mayapán, y los mayas siguen existiendo hoy.
Los mexicas, llamados aztecas, fundan Tenochtitlan en 1325 en un islote del lago de Texcoco. En 1428 forman la Triple Alianza con Texcoco y Tacuba (Tlacopan) y conquistan muchos pueblos vecinos, que les pagan tributo. Sus enemigos son los tlaxcaltecas, que nunca fueron conquistados, y los purépechas o tarascos. En 1519 llega Hernán Cortés con unos cientos de hombres. Con el apoyo de pueblos que odiaban a los mexicas (como los tlaxcaltecas), de las armas de fuego, de los caballos y de las epidemias, toma Tenochtitlan en 1521.
Desde Cuzco, su capital, los incas se expanden desde 1438 con Pachacútec y sus sucesores y forman el Tahuantinsuyo, «las cuatro partes del mundo»: Chinchaysuyo, Antisuyo, Collasuyo y Contisuyo. Llega de Ecuador a Chile y Argentina. Lo gobierna el Sapa Inca, sin escritura pero con quipus para llevar cuentas. Un gran sistema de caminos (el Qhapaq Ñan) y de almacenes une el imperio. Hacia 1527 estalla una guerra de sucesión entre Huáscar y Atahualpa. En 1532 Pizarro captura a Atahualpa en Cajamarca y en 1533 toma Cuzco.
En 1492 vivían en América varios millones de personas. Los grandes estados eran el Imperio azteca, el Imperio inca y el reino tarasco. Los mayas formaban ciudades-estado en Yucatán y Guatemala. Había señoríos con jefes (cacicazgos), como los muiscas de Colombia, los taínos de las Antillas y las ciudades del Misisipi, y pueblos agricultores como los pueblo del suroeste, los guaraníes y los mapuches. Muchos otros pueblos vivían de la caza, la pesca y la recolección en las grandes llanuras, los bosques y la selva. Los europeos llegaron a un continente muy diverso.